jueves, 18 de agosto de 2016

La cocina siciliana de Eufemia Azzolina Pupella

Para los que quieran comer bien




Piazza Armerina, la villa romana del Casale Morgantina



La villa romana del Casale es una villa tardo-romana cuyos restos se sitúan en la localidad siciliana de Piazza Armerina. Desde 1997 forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.1 Es famosa sobre todo por la excepcional colección de mosaicos que alberga, perfectamente conservados a través del tiempo gracias a una capa de barro, producto de una inundación antigua.
Aunque las primeras excavaciones se iniciaron a finales del siglo XIX, dándose por finalizadas en el año 1929 en un primer momento, y posteriormente en 1935, sin que se hubieran obtenido resultados satisfactorios, el descubrimiento efectivo de la villa y del extraordinario conjunto de mosaicos que alberga se debe a Gino Vinicio Gentili, arqueólogo italiano, que en 1950 retomó las excavaciones en la zona, basándose en las indicaciones que le habían proporcionado los habitantes del lugar.
Basándose principalmente en el estilo de los mosaicos que de manera tan profusa se pudieron encontrar, la villa recién descubierta fue fechada en un primer momento en la primera mitad del siglo IV. Posteriores estudios, sin embargo, han permitido afinar más la datación, situándola entre los años 285 y 305. En un primer momento se estimó que el tiempo de construcción de la villa fue de unos cincuenta años, siendo prolongado luego hasta los ochenta, y posteriormente reducidos a cinco o diez años. Hoy en día se tiende a considerar un duración relativamente corta de las labores de edificación.
Entre los restos de la villa se individualizan cuatro núcleos diferentes, con decoraciones diversas, pero estrechamente conectadas entre sí:
Entrada monumental o atrio;
Cuerpo central de la villa, organizado en torno a un peristilo cuadrangular, con jardín y estanque en el centro;
Complejo del triclinium precedida de un peristilo ovoide circundado a su vez por un grupo de estancias;
Complejo termal, con acceso desde la zona noroccidental del peristilo cuadrangular.
Sistema de caldeamiento de los baños.
Muchas de las estancias de la residencia presentan el pavimento decorado con mosaicos, formados por teselas coloreadas. Las diferencias estilísticas de los diversos habitáculos son evidentes. Esto, sin embargo, no indica necesariamente una ejecución realizada en diferentes épocas, sino que denota más probablemente la ejecución de los mismos por maestros artesanos diferentes.
Cada uno de los cuatro núcleos de la villa está dispuesto siguiendo un eje direccional propio. Sin embargo, todos ellos convergen en el centro del estanque del peristilo cuadrangular. A pesar de las aparentes asimetrías, es probable que la villa haya sido edificada siguiendo un proyecto orgánico unitario que, partiendo de un modelo clásico de villa con peristilo, se le han introducido una serie de variaciones tendentes a dotar de originalidad al conjunto. La unidad de la construcción se evidencia en la funcionalidad de los corredores internos, y en la subdivisión entre las estancias públicas y las privadas.
Durante los primeros dos siglos del Imperio romano, la isla de Sicilia había atravesado una fase de depresión económica, debido al sistema de producción latifundista, basado en el trabajo de los esclavos. La vida urbana había sufrido un declive y el campo se había desertizado. La Sicilia rural entró en un nuevo periodo de prosperidad al inicio del siglo IV, con una expansión del comercio. Restos de esa actividad, son aún visibles en localidades como Filosofiana, Sciacca, Punta Secca y Naxos. Una señal evidente de trasformación lo constituye el hecho del nuevo título asignado al gobernador de la isla, que de corrector pasa a ser llamado consularis.
Los motivos parece que fueron de dos tipos: por un lado la renovada importancia de las provincias del África proconsular, como granero de Roma, después de que la producción de Egipto fuera transferida a Constantinopla, nueva capital imperial desde el 330. Sicilia asumió así un nuevo papel central en las rutas comerciales entre los dos continentes. En segundo lugar, los caballeros y senadores romanos, comenzaron a abandonar la vida urbana, retirándose a sus posesiones en el campo, a causa de la creciente presión fiscal, y de los gastos que estaban obligados a soportar para el mantenimiento del aparato público de la ciudad. De este modo, los propietarios comenzaron a ocuparse de manera personal de la explotación de sus propias tierras, que se cultivaban no ya con la mano de obra de los esclavos, si no con colonos. Grandes sumas de dinero fueron destinadas a engrandecer y embellecer las residencias fuera de las ciudades.

Maldito karma de David Safier

Un libro divertido para los que no se escandalizan con la doctrina budista de la reencarnación.


La presentadora de televisión Kim Lange está en el mejor momento de su carrera cuando sufre un accidente y muere aplastada por el lavabo de una estación espacial rusa. En el más allá, Kim se entera de que ha acumulado mal karma a lo largo de su vida: ha engañado a su marido, ha descuidado a su hija y ha amargado a cuantos la rodean. Pronto descubre cuál es su castigo: está en un agujero, tiene dos antenas y seis patas… ¡es una hormiga! Kim no tiene ganas de ir arrastrando migas de pastel. Además, no puede permitir que su marido se consuele con otra. Sólo le queda una salida: acumular buen karma para ascender por la escalera de la reencarnación y volver a ser humana. Pero el camino para dejar de ser un insecto y convertirse en un ser bípedo es duro y está plagado de contratiempos.

El Oráculo de Valerio Massimo Manfredi

Recomiendo esta novela para todos los que estudiaron la Odisea.



El escenario que se presenta en la apertura de la novela es una Grecia devastada por la Dictadura de los Coroneles y sacudida por la protesta de los estudiantes. Claudio Setti, el personaje principal es un joven italiano que estudia la arqueología en Atenas, así como el francés Michel Charrier y el británico Norman Shields. Heleni Kaloudis, la novia de Claudio Setti, es nativa del país heleno y participa activamente en la revuelta estudiantil. La noche del 17 de noviembre de 1973 Heleni es herida durante la protesta en el Politécnico y los otros tres le ayudan a esconderse en el sótano del Museo Nacional.
Esa noche misma, un famoso arqueólogo corona el sueño de una vida al desenterrar una olla de oro inquietante belleza, que representa la profecía del adivino Tiresias: La prueba de La Odisea segunda Tierra, el último viaje de Ulises en la que el héroe Homero le pide el oráculo de los muertos. Poco después muere sin razón aparente, pero antes de expirar las órdenes de su ayudante, Aristotelis Malidis, para entregar una carta a la dirección de una imprenta en Atenas, que está deshabitada. Al parecer, en este momento por primera vez en la novela un personaje cuya identidad sigue siendo desconocida hasta el final: es el destinatario de la carta y están llevando a cabo un estudio con un arqueólogo. Cumpliendo la última voluntad del profesor también, Ari ocultar la olla de oro en las bóvedas del Museo Nacional de Atenas.
Pocas horas después de los cuatro muchachos, que habían buscado refugio en el museo, destapan la olla y su visión serán destinados a seguir siendo grabado en la mente de cada uno de ellos. Pero Michel fue detenido por la policía y sometido a tortura, fue obligado a informar a los amigos del capitán Karamanlis. Heleni es violada y asesinada por el capitán Vlassos, indefensa ante los ojos de Claudio. El misterioso personaje entre lazada con la historia del vaso de Tiresias es presentado como Almirante Bogdanos y de hacerse cargo de Claudio, pero no lo matan, pero ayuda a reconstruir una nueva vida en Italia, bajo una identidad falsas.
La historia luego avanza diez años, Michel y Norman que por la noche no había más visto u oído hasta ahora han convertido en profesionales y profesores, pero tampoco fue capaz de olvidar lo que pasó ese terrible día. El asesinato de su padre, jefe de la Embajada británica en Atenas, y la reaparición de la jarra de Tiresias en un lugar de Grecia para venir por Michel Norman impulsar la propuesta de regresar a Atenas para finalmente descubrir la verdad sobre la muerte de sus amigos y hacer sacar a la luz publica lo sucedido con el asesinato de su padre. Consciente de que esto significaría abrir viejas heridas y reconciliarse con el pasado, Michel, que nunca lo ha perdonado por haber traicionado a sus amigos, está de acuerdo. Mientras tanto, en Grecia comienzan unos asesinatos extraño por los dos métodos utilizados, con unos escritos en la parte izquierda del cadáver que dicen:
Estoy desnuda, tengo frío
Y está relacionado con los asesinatos: los agentes de policía que tenía un papel en la muerte de heleni son asesinados uno por uno con de arco y el asesino dejó mensajes que contengan frases de varias obras de la antigüedad por el papel desempeñado por cada uno. Michael Norman al darse cuenta de que el único con razones suficientes como para cometer estos crímenes es Claudio y esa misma deducción llega a la mente del capitán Karamanlis, y esta consciente de que el puede ser la próxima víctima. La novia de Michel, Mireille decide viajar a su tiempo en Grecia y para investigar: el hombre que sigue en la novela parece tener un papel por encima de los demás personajes y manipular sus acciones, la policía descubrió que no estaba en Atenas Almirante realidad Bogdanos, y penetra a través de los pasajes subterráneos en la imprenta cerrada por algún tiempo.
Aquí está la carta enviada por el arqueólogo diez años antes de morir en el carácter misterioso y descubre que la profecía, representada en los registros de la vasija de oro, se refiere a los sacrificios que se llevarán a cabo en un lugar situado en el vértice de un triángulo cuyos base es el segmento que une Dodona a Siwa, donde se encuentran los oráculos más importantes: el Nemrut Dagi(una montaña en Turquía). También entiende que las víctimas representadas en la carta como el toro, el jabalí y el aire, respectivamente, el capitán Karamanlis, Vlassos Sargento (el que violó y mató a Heleni) y Michel (responsable de entregarla a la policía).
Mientras tanto, Michel y Norman están llevando a cabo su investigación, y seguimiento de Ari, el arqueólogo asistente, han confirmado que Claudio está vivo y es responsable de los numerosos asesinatos.
Michel ignora los descubrimientos de Mireille(su novia) para sí mismo, en la búsqueda de Claudio, mientras que Mireille y Norman buscan con todas sus fuerzas para alcanzarlo. El capitán y el sargento se encuentran en su camino, sin darse cuenta de ser atraídos hacia el lugar de su propósito.
Las vicisitudes emocionante hasta el Nemrut Dagi, donde Claudio mata al capitán Karamanlis y al sargento Vlassos, pero decidió salvar a Michel, que se las arregla para hacerle comprender cuánto ha sufrido todos estos años, consciente de haber causado el final de sus amigos por su debilidad.
Michel, Norman y Mireille, seguros de que volverán a reunirse con Claudio, y después de varios días, se preguntan cuál es la verdadera identidad del hombre que siempre ha guiado sus acciones, que al parecer no había nada que hacer actuando con los demás pero sobre todo, tan inevitable como el destino, que había salvado a Claudio de la muerte y ayudó en la explotación de la venganza de Heleni y a la sed de venganza de Claudio con el fin de eliminar a todos sus enemigos?.... Los protagonistas son un anagrama para la combinación de la caja fuerte donde había sido colocada la letra de la arqueóloga, tienen la palabra “Nessuno”, la identidad asumida por Ulises, el héroe homérico tema de la profecía registrada en la jarra de Tiresias: El último viaje Odiseo, que tuvo lugar sobre la tierra, cuya historia nunca se ha llegado a nosotros, la ausencia de un culto de Odiseo en Ítaca, su país, indica que uno nunca es consciente de las circunstancias de su muerte.
Por Claudio, pero la profecía de Tiresias se ha completado. El legendario "Nessuno" se fusiona el vaso con el oro y el oro producido es de una forma construida a su imagen, idéntica a las tumbas de las máscaras micénicas.

viernes, 22 de julio de 2016

Alfonso de Puig y Pérez de Guzmán

Alfonso de Puig y Pérez de Guzmán




Esta noche, Alfonso falleció tras una larga enfermedad. Perteneciente a una destacada y noble familia, Alfonso era licenciado en derecho por la Universidad Complutense de Madrid y MBA (Master Business Administration) por el Instituto de Empresa de Madrid. Casado en 1975 con doña María Luisa Cañal y de Orozco, tuvieron dos hijos Almudena y Alfonso. Era Gerente en Refancon, S.L. una empresa de construcción con sede en Las Rozas de Madrid.  Fue para mí un honor ser su amigo, un ejemplo de fortaleza, de integridad, de sentido del humor y de generosidad. Pese a su encarnizada lucha contra el mal que le atormentaba, nunca dejó de actuar en el coro benéfico religioso en bodas y funerales.  Atrajo en sus actividades a mucho amigos, entre ellos yo mismo que formé parte de un grupo de jugadores de golf presidido por él y que estuve a punto de formar parte del coro donde se habían incorporado otros buenos amigos. Como arquitecto, colaboré en ocasiones y con excelentes resultados con la empresa Refancon que Alfonso creó. Le echaremos mucho de menos, porque Alfonso era el alma de nuestro grupo de amigos, era capaz de unir por medio de su ironía. Creaba una corriente de reacciones a sus mordaces comentarios alrededor suyo, cuyo único fin era el de consolidar la amistad del grupo. ¡Cuántas horas pasé con él hablando de nuestras experiencias!
Para despedirme de ti, mi gran amigo, tomaré prestadas las hermosas palabras de San Agustín que tal vez sirvan de consuelo para todos los que te quisimos: « No llores si me amas. ¡Si conocieras el don de Dios y lo que es el Cielo! ¡Si pudieras oír el cántico de los Ángeles y verme en medio de ellos! ¡Si pudieras ver desarrollarse ante tus ojos los horizontes, los campos eternos y los nuevos senderos que atravieso! ¡Si por un instante pudieras contemplar, como yo, la belleza ante la cual todas las bellezas palidecen! ¿Tú me has visto, me has amado en el país de las sombras, y no te resignas a verme y amarme en el país de las inmutables realidades? Créeme: cuando la muerte venga a romper tus ligaduras como ha roto las que a mí me encadenaban, y cuando un día que Dios ha fijado y conoce, tu alma venga a éste Cielo en que te ha precedido la mía, ese día volverás a ver a aquél que te amaba y que siempre te ama y encontrarás su corazón con todas sus ternuras purificadas. Volverás a verme, pero transfigurado, extático y feliz, no ya esperando la muerte, sino avanzando contigo, a quien llevaré de la mano por los senderos nuevos de la luz y de la vida, bebiendo con embriaguez a los pies de Dios néctar del cual nadie se saciará jamás. Enjuga tus lágrimas y no llores si me amas. Cuando tenga que dejarte por un corto tiempo, por favor no te entristezcas ni derrames lágrimas ni te abraces a tu pena a través de los años. Por el contrario empieza de nuevo con valentía, con una sonrisa por mi memoria. En mi nombre vive tu vida y haz todas las cosas igual que antes. No alimentes tu soledad con días vacíos sino llena cada hora de manera útil. Extiende tu mano para confortar y dar ánimo y a cambio yo te confortaré y te tendré cerca de mí; ¡Y nunca, nunca tengas miedo de morir porque yo estaré esperándote en el Cielo!»


De derecha a izquierda: Alfonso Puig, Carlo Ruspoli y César Álvarez



miércoles, 20 de julio de 2016

Bosch o el Bosco en España

EL BOSCO

 El jardín de las delicias

El triunfo de la muerte

La mesa de los Pecados Capitales


Jheronimus van Aken, llamado familiarmente Joen y conocido como Jheronimus Bosch, en España el Bosco (Bolduque, c. 1450-1516) fue un pintor del norte del Ducado de Brabante, en los actuales Países Bajos, autor de una obra excepcional tanto por la extraordinaria inventiva de sus figuraciones y los asuntos tratados como por su técnica, al que Erwin Panofsky calificó como artista «lejano e inaccesible» dentro de la tradición de la pintura flamenca a la que pertenece.

El Bosco no fechó ninguno de sus cuadros y son relativamente pocos los que llevan una firma que pueda considerarse no apócrifa. Lo que se conoce de su vida y de su familia procede de las escasas referencias que aparecen en los archivos municipales de 's-Hertogenbosch y, en especial, en los libros de cuentas de la cofradía de Nuestra Señora, de la que fue miembro jurado. De su actividad artística tan solo se documentan algunos trabajos menores no conservados y el encargo de un Juicio Final que en 1504 le hizo Felipe el Hermoso. Ninguna obra se le puede atribuir con absoluta seguridad y las características de su singular estilo se han podido fijar únicamente a partir de un reducido número de obras mencionadas en las fuentes escritas, posteriores todas ellas a la muerte del pintor y, en algún caso, de dudosa fiabilidad, al no distinguirse desde muy pronto las obras del Bosco de las de sus imitadores. El Bosco adquirió aún en vida fama como inventor de figuras maravillosas y de imágenes llenas de fantasía y no tardaron en salirle seguidores y falsificadores que harían de sus temas e imaginaciones un verdadero género artístico, difundido también a través de estampas —muchas de ellas firmadas por Hieronymus Cock— y tapices bordados en Bruselas.

Felipe II, entre los primeros y más insignes coleccionistas de sus obras, pudo reunir un importante número de ellas en el Monasterio de El Escorial. En su entorno surgieron también los primeros críticos e intérpretes de la obra del Bosco. El jerónimo fray José de Sigüenza, historiador de la fundación escurialense, resumió las razones de esa preferencia en su singularidad como pintor, pues, explicaba: la diferencia que a mi parecer hay de las pinturas de este hombre a las de los otros, es que los demás procuraron pintar al hombre cual parece por de fuera; este solo se atrevió a pintarle cual es dentro.

Si me preguntaran, que no lo hacen, en que momento me hubiera gustado vivir y de qué manera, les diría que una de la épocas y fórmulas elegidas hubiera sido la de ser monje en uno de los conventos rurales de la Edad Media. Vida ordenada, buenos alimentos cultivados en las propias huertas y cuidados en sus corrales, buen vino, cerveza y licores  y buena gastronomía y repostería. A añadir la estimulante vecindad de buenas mozas que se acercaban por el convento. Y, por si fuera poco, facilidades  para tener una buena muerte e ir derecho al cielo o a través de una breve estancia en el purgatorio.

Pero, además, buenas lecturas de los papiros antiguos, estudios e investigaciones científicas y… sobre todo, el ejercicio de la pintura en el adorno de los libros que, imparablemente, transmitían a la posteridad. Verdaderas maravillas que todavía no están suficientemente reconocidas, valoradas y popularizadas.

Tenía el propósito de ver la exposición de El Bosco, uno de los santos de mi devoción, pero he tenido ocasión de ver, en pantalla gigante, un reportaje impresionante, sobre sus cuadros y su vida, que me hace dudar ante la alternativa de verlos entre el bosque de cogotes de la exposición.
Que deseable sería poder ver más películas sobre obras maestras de artistas. Encuentro algún defecto como es que los comentarios en otros idiomas no estén doblados lo que obliga a mirar los letreros de la traducción sacando la mirada del cuadro. También la habitual pedantería de los “expertos” que se desviven buscando y explicándonos lo “que quiso decir”, lo literario.

Menos mal que allí estaba Barceló para decirnos que a él no le interesa la interpretación (el mensaje), sino lo visual, lo pictórico. Los “expertos” pretenden, siempre, hacer literatura de una obra de arte, buscan anécdotas, mensajes y símbolos, mientras que para Barceló, los artistas buscan lo visual, la creatividad, la poesía. De ahí que el Arte Conceptual, que los “expertos” aplauden, apoyan y venden es, como su nombre indica, un 90% conceptual y un 10% Arte. Pero amigos, el Arte es otra cosa.

Se tiene a El Bosco como un pintor misterioso y enigmático porque se conoce poco de su biografía, pero es probable que no la tenga. Simplemente, creo yo, fue un pintor, hijo y nieto de pintores, ensimismado y ocupado, rutinariamente, en su labor. También se le tiene como a un pintor aislado, sin influencias precedentes, pero yo no lo veo así. Yo lo veo inmerso en una época en que muchos artistas vertían su imaginación y creatividad en la representación de seres fantásticos en convivencia con los humanos, como podemos contemplar en las alucinantes gárgolas y las fantásticas tallas, en la piedra y en la madera, de las catedrales góticas.

Y volviendo al principio, a las milagrosas fábricas de Arte y sabiduría que eran los conventos medievales, podemos considerar a El Bosco influido, también, por las maravillosas ilustraciones que inundan los libros en que los monjes nos transmitían la sabiduría antigua.

No cabe duda de que el tiempo, en aquellos recintos, debía tener otra dimensión pues aquellos maravillosos e incógnitos artistas no se limitaron a copiar y traducir los antiguos escritos que custodiaban, sino que inventaron nuevas caligrafías cuyas letras eran, ya, verdaderos hallazgos pictóricos y hacían de cada página, adornada de miniaturas de gran minuciosidad e inventiva, una obra maestra.

 Vemos, en ellas, infinidad de pinturas, ejecutadas con atractivas tintas, dando vida a motivos, desde la más exigente figuración a la más delirante abstracción, pasando por el surrealismo más imaginativo.

Nunca conoceremos los nombres de estos artistas a los que debemos tanto, pero sus obras, tan ignoradas, son comparables a las de los grandes maestros que se expresaron en lienzos, paredes y maderas.

El Bosco fue, sencillamente, uno más de ellos, que escapó saltando, artísticamente, la tapia del convento.

miércoles, 13 de julio de 2016

Gracias, Torero.


Los animalistas radicales pretenden igualar una vida animal a una vida humana, de modo que el toro tenga los mismos derechos que una persona. El planteamiento es sencillamente brutal, no solo porque el humanismo se da de bruces contra el animalismo, sino porque nos llevaría al absurdo de defender que comerse una vaca es igual que comerse a un recién nacido, tesis defendida por un «pensador» que atiende al nombre de Peter Singer y que escribió un libro, «Animal Líberation», que en su afán por colocar en un mismo plano de igualdad a un niño y una vaca -con el argumento de que comparten el mismo sistema nervioso- terminó por obrar la aberración de que haya cabezas presuntamente humanas que celebren la muerte del torero Víctor Barrio y eleven a la categoría de mito al toro que le arrancó la vida de una cornada. 

Los hijos de Peter Singer han emergido en las redes sociales para dejar constancia de su maldad, perfidia y vileza, cualidades que describen la bajeza moral de quienes no son hombres ni animales, sino pura bazofia. Es mil veces más digno en su animalidad el toro que le arrancó la vida a Víctor Barrio que estos destiladores de odio a los que otorgamos la condición de humanos y dotamos de derechos, precisamente por lo contrario que defendía el «pensador» Peter Singer, padre espiritual de todos ellos... 

Los animalistas radicales se conmueven ante la muerte de un toro y festejan la muerte de un torero. Uno, en su infinita candidez, pensaba que sufrían por ser personas dolientes (con sentimientos), pero dada su reacción en las redes está visto que no es la condición humana la que les lleva a impostar aflicción ante la suerte del animal. No tienen condición -ni humana ni animal- y son simplemente despojos. 

Los animalistas radicales pretenden que el toro tenga los mismos derechos que una persona. El planteamiento es brutal, pero dadas las circunstancias les propongo una alternativa: que quienes han celebrado la muerte de Víctor Barrio en las redes pierdan sus derechos como persona y pasen a ser tratados como «animales no humanos», categoría sugerida por el «pensador» Peter Singer en su libro «Animal Liberation». Así estarían en un plano de igualdad con ese toro al que han elevado a la categoría de mito. 

Víctor Barrio que estás en los cielos: no sé si te servirá de consuelo, pero les has desenmascarado. Gracias, Torero.