martes, 7 de julio de 2015

La hija del Profeso

Sinopsis


Durante un tiempo Frey Giangaleazzo Ruspoli fue incapaz de contarle a su querida hija Ginebra  la verdad sobre la obsesión que ha guiado parte de su vida.  Ahora, entre sus papeles, ella descubre una historia que comenzó con la extraña desaparición del mentor de Fray Gian Galeazzo, el antiguo Gran Prior de Roma Fray Franz von Lobstein que fue anteriormente un importante profesor de historia en varias universidades, la última en La Valletta, y que conoció gracias a su primer traslado en el tiempo. Lobstein le atrajo hacia la vida académica, como una solución para educar convenientemente a su hija en la era moderna, gracias a la capacidad que atesora Fray Giangaleazzo para desplazarse en el tiempo por medio de una técnica de meditación cuántica aprendida del Dalai Lama . 

La amistad entre ellos fue consolidándose con el tiempo hasta el punto de que Giangaleazzo le eligió para que le dirigiera en el perfeccionamiento de su preparación como profesor de historia de novicios en la Academia Internacional y Universidad de La Valletta, Malta. Pero precisamente en La Valletta, Franz Lobstein desaparece.

Tras las huellas de su querido maestro, Giangaleazzo recorrió antiguas bibliotecas en Estambul, en Budapest, monasterios en ruinas en Rumanía, remotas aldeas en Bulgaria... Cuanto más se acercaba a Lobstein, más se aproximaba también a un misterio que había aterrorizado incluso a los poderosos sultanes otomanos y que aún hace temblar a los campesinos de Europa del Este. Un misterio que ha dejado un rastro sangriento en manuscritos, viejos libros y canciones susurradas al oído. 

Para Giangaleazzo y su hija Ginebra llegar al final de la búsqueda puede significar un destino mucho peor que la muerte. Porque a cada paso que dan,  se convencen más de que él les está esperando. Y en sus corazones, retumba una pregunta angustiosa... ¿qué pasará entonces?

¿Es posible que la tumba de Vlad el Empalador esconda algo más que el cuerpo de un asesino legendario? Su nombre despierta terror en el corazón de los hombres. A lo largo de siglos, se le ha considerado un mito. Ahora, alguien se atreve a buscarlo a través de los rincones más oscuros de Europa y Asia buceando en los más remotos pasajes de la Historia. 

Este es el castillo de Bran, una fortaleza medieval localizada en la actual Rumanía, que goza de gran atractivo turístico por su relación con la novela Drácula de Bram Stoker.

miércoles, 1 de julio de 2015

Umberto Eco

No está bien ofender la sensibilidad religiosa, ni matar a quien la ofende. Si tuviera una solución al yihadismo sería el presidente del mundo. El intelectual debe responder como Sócrates: Yo sé de no saber. Su función no es hablar a favor de su partido, sino contra su partido. La crítica debe centrarse en el periodismo, el poder y la corrupción. La creación de un periódico es a menudo el instrumento de un empresario para llegar a las esferas del poder. Algunas veces el lector es más tonto que el autor, pero algunas veces el texto es más inteligente que el autor. Acerca de Berlusconi: Una de las técnicas periodísticas contemporáneas es la máquina del fango. En esto él ha sido un maestro: es que si te acusan de algo no tienes que probar que eres inocente, basta con deslegitimar al acusador. La historia no puede enseñarnos todo, pero sí como evitar muchos errores y no repetir las mismas ingenuidades. La teoría de la conspiración es muy antigua, Su función es decir: somos inocentes y la culpa es de otros.

¿De quien son estas frases o sentencias? De Umberto Eco, (Alessandria 1932).
Eco es uno de mis escritores favoritos.


martes, 23 de junio de 2015

Laura Antonelli

La actriz Laura Antonelli, mito del cine italiano de los años 70 y 80, ha fallecido este lunes de un infarto a los 73 años de edad. El cuerpo de la intérprete fue encontrado en su apartamento de Ladispoli, cerca de Roma, a primera hora de la mañana por su asistenta. Ha muerto sola y al borde de la indigencia. Un triste final para una larga vida delante de los focos llena de luces y sombras.
La conocí cuando era aún desconocida y gracias a mi buena amistad con los hijos de los grandes productores de cine de entonces, Carlo Ponti y Dino De Laurentiis pude llevar su book a Cinecittà, la meca del cine italiano. La llamaron, hizo unas pruebas y la contrataron, gracias a su talento. Yo solo me limité a abrirle una puerta. Tras su éxito, jamás volví a verla. Su debut con sólo 25 años en 'Le sedicenni', ópera prima de Luigi Petrini (1966), la dio conocer en la industria cinematográfica, aunque su salto hacia el gran público no se produjo hasta unos años más tarde cuando protagonizó 'Malizia' (1973), una película de Salvatore Samperi, donde interpretó a una provocativa y sensual camarera. Un papel que le persiguió el resto de su carrera. 'Sessomatto', de Dino Risi, 'Pasión de amor', de Ettore Scola, y sobre todo, 'El inocente', de Luchino Visconti, la convirtieron en el sueño erótico de los italianos. De ella Visconti llegó a decir que era "la mujer más bella del universo". Los periódicos de la época la definían como "una cara de ángel en un cuerpo de pecadora". Pero Laura, insegura y tímida como dicen que era, siempre respondía: "Soy bajita, gordita y con las piernas un poco cortas. A saber por qué gusto..." Estuvo nueve años con el actor Jean Paul Belmondo, aunque nunca vivieron juntos. Una diva amada y atormentada a partes iguales. Conoció al actor Jean Paul Belmondo durante el rodaje de 'Gracias y desgracias de un casado del año II', de Jean Paul Rappeneau (1971). Y un año más tarde se reencontraron en 'Doctor Casanova', de Claude Chabrol (1972). Juntos estuvieron casi nueve años, aunque nunca llegaron a vivir juntos -él vivía en París, ella en Roma--, y su romance estuvo salpicado de notorias crisis. Probó fortuna en el cine cómico de la época, para intentar superar su imágen de sex symbol, pero después de varios fracasos sentimentales, comenzó un retiro voluntario. A finales de los años 80 la actriz dejó de aparecer poco a poco en la gran pantalla pero unos años más tarde Salvatore Samperi la convenció para que protagonizara la segunda de parte de 'Malizia'. Lo que debía ser un regreso triunfal de la diva a las pantallas del cine se convirtió en un auténtico fracaso comercial y un infierno para la actriz. La intérprete se sometió a una operación de cirugía que le desfiguró el rostro y cayó en una profunda depresión. Fue entonces cuando buscó refugió en la religión y las drogas. En 1991 fue acusada de tráfico de estupefacientes después de que la policía encontrara 36 gramos de cocaína en su casa. Condenada a tres años y medio de prisión, fue absuelta nueve años más tarde después de que la defensa lograra demostrar que la droga era para uso personal y no para ser vendida. La larga odisea judicial junto a una profunda depresión le pasaron factura. En 1996 la actriz fue internada en un centro psiquiátrico de Civitavecchia, en Roma. En 1991 fue acusada de tráfico de estupefacientes después de que la policía encontrara 36 gramos de cocaína en su casa. Laura Antonelli vivió los últimos años de su vida gracias a una pensión de 510 euros, la ayuda de la Iglesia y de algunos fans incondicionales que le mandaban dinero y regalos. En 2010 uno de sus mejores amigos, uno de los pocos que ha estado a su lado hasta el final, el actor Lino Banfi, luchó para que la interprete obtuviera asistencia por parte del Estado gracias a una ley italiana que contempla una ayuda económica a aquellas personas que han sido protagonistas del mundo de la cultura, el arte o el deporte, y en la actualidad se encuentran en situación de indigencia. "Salvemos a Laura Antonelli", escribió Banfi en una carta dirigida al entonces primer ministro, Silvio Berlusconi, y publicada en 'Il Corriere della Sera'. Pero la intérprete, ya en graves condiciones psíquicas y físicas, expresó a través de su abogado su deseo de permanecer en la sombra. "Agradezco a Lino Banfi y a todos los que se están preocupando por mí. Me gustaría vivir en un modo más sereno y digno, aunque la vida terrenal ya no me interesa. Querría ser olvidada".